Ocultación de SAO 109265 por 111 Ate. Julio 7, 2000. Este evento fue observado por Pedro Valdés Sada, asistido por Jorge Elías Gutiérrez (miembros de la Sociedad Astronómica del Planetario Alfa - SAPA), desde la carretera de Monterrey a Monclova, muy cerca del límite estatal entre Nuevo León y Coahuila. Curiosamente este fue exactamente el mismo sitio en que miembros de la SAPA observaron con éxito la ocultación lunar razante de la estrella Gamma Tauri el 6 de Agosto de 1999. | Pedro Valdés Sada ----------------------------------------- Latitud | +26* 28' 14.0" Norte Longitud | 101* 03' 32.0" Oeste Elevación | 743 metros Desaparición | 10:43:23.5 Reaparición | 10:43:33.2 Duración | ~9.7 segundos Desafortunadamente otras 4 estaciones cerca de Monterrey y una en San Antonio, TX, tuvieron problemas, principalmente con nubes, y no pudieron observar el evento. Estos sitios se marcan con puntos azules en el mapa adjunto. Muchas gracias a los otros observadores que hicieron el intento por registrar la ocultación. Ellos son: Rafael Chavez, Lonnie Pacheco, Alejadro Correa, Rogelio Aguirre y alumnos de la UANL, y Rick Frankenberger (en San Antonio). Espero que la próxima ocultación no les toque nublado. La duración de la ocultación (~9.7 segundos) fue ligeramente mayor que la esperada (9.3 segundos), lo que sugiere que estaban localizados cerca del centro del paso de la sombra. Esto coloca la trayectoria de la sombra, si acaso, unos 20 km. mas hacia el noroeste de lo indicado en el mapa geográfico adjunto. Esto sugiere un tamaño mínimo de ~140 km. para el asteroide, ligeramente mayor a los 134 km. estimados previamente. Las predicciones de ocultaciones de estrellas por asteroides se estan refinando a tal punto en que se puede ahora confiar casi por completo en ellas. Las incetidumbres formales calculadas para el paso de las sombras son ahora de +- 1.0 a 2.0 anchos de la sombra misma, y se puede viajar al lugar de la ocultación con bastante seguridad de que se observará el evento si el cielo lo permite. Para esta observación pensaba en distribuir las tres estaciones móviles disponibles por la carretera, espaciadas unos 50 km., con el objetivo de cubrir lo mejor posible el ancho de la sombra del asteroide. Inicialmente Jorge y yo planeámos observar el evento unos 20-30 kms. mas al noroeste de lo marcado como el punto verde en el mapa, mas cerca de Monclova, pero al llegar al lugar y salir del auto notamos que olía mucho a humedad (además se sentía pegajoso el ambiente) y estaba nublado. Inmediatamente regresamos por el camino hacia cielos mas despejados. Cuando estimamos que justamente teníamos el tiempo necesario para instalar el equipo nos detuvimos y comezamos a prepararnos. Afortunadamente las nubes se disiparon lentamente y pudimos ver el evento. Rafael Chavez, unos 17 km. mas hacia el sureste, no corrió con suerte y nubes intervinieron a último minuto. Rogelio Aguirre similarmente reporta que nubes cubrieron el cielo 8 minutos antes del evento. Pedro Valdés Sada Julio 9, 2000